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jueves, 10 de octubre de 2013

Cerveza creada con una receta antigua.

Como si del mosquito de Jurasic Park se tratase un cervecero austriaco encuentra una receta de elaboración de cerveza datada del año 1720 y que encontró de pura casualidad. Este feliz hallazgo se produjo después que Peter Krammer, maestro cervecero de la empresa familiar Hofstetten, decidiera indagar entre las facturas y documentos de la vieja cervecería cercana al castillo de Neuhaus en Austria. Esta empresa familiar ya producía el dorado néctar desde 1229, y rebuscando en los papeles, encontró la receta de la cerveza "Neuhauser Herrschafts Pier" suscitando así la idea de hacerla revivir. Este Frankenstein cervecero vino cargado de desafíos que tuvo que aceptar y superar Peter Krammer puesto que, la cerveza es básicamente de grano fermentado pero el tiempo y el cambio de los cereales han hecho mella en la producción de la misma.

 El primer reto consistió en encontrar un tipo de grano lo más cercano posible al descrito en la receta y así conseguir un sabor lo más fiel posible al original. No sin ayuda, se consiguió sembrar un tipo de espelta, algo así como el tatarabuelo del trigo actual, y de alto valor nutritivo, que se especulaba que le diera a la cerveza más sabor. Se dejó de cultivar en su momento debido al poco rendimiento que ofrecía. La receta original preveía el uso de malta de espelta y cebada (para lo que se escogió también grano antiguo), el siguiente reto consistía en la levadura. Este es el principal cambio con respecto a la receta antiquísima encontrada ya que en aquel entonces se usaba los restos de lotes anteriores para la fermentación (lo que hacía el resultado del producto más imprevisible); así que el maestro cervecero volvió a la carga en busca de un tipo de levadura antiguo, que combino con un tipo de lúpulo lo más cercano posible al usado en la época. El resultado ha sido 4.000 litros de esta señorial cerveza, de color ámbar y más ligera que la de trigo, con un sabor afrutado y una refrescante mezcla de aromas cítricos, hierbas y cereal tostado: "Incluso los bebedores más convencionales de cerveza estaban muy sorprendidos por el buen sabor", asegura Krammer. Antiguamente, el que cada cervecería tuviera una cerveza de sabor característico propio era algo normal, ya que cada una producía su propia cerveza, pero con la estandarización del producto se perdió. Pero ahora hay una tendencia clara a la diversidad en cuanto a cerveza se refiere, por lo que Krammer sostiene que seguirá experimentando con diferentes granos antiguos, y destaca la importancia de la investigación para renovar el panorama cervecero y el paladar de los amantes de este preciado líquido. Claro está, que sin su afán por encontrar nuevos sabores y realizar nuevas cervezas, hoy no se podría disfrutar de lo nuevo de una cerveza antigua.


Fuente:http://www.20minutos.es/noticia/1938700/0/cerveza/receta/antepasados/

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